La política comercial del presidente Trump, centrada en la imposición de aranceles y la renegociación de acuerdos, ha generado tensiones con socios clave como México, Brasil y China, impactando el comercio global y la economía interna. Aunque la administración defiende estas medidas como una forma de proteger la industria estadounidense, también enfrenta críticas por su efecto en el costo de vida y las cadenas de suministro. En el marco del T-MEC, importantes empresas estadounidenses han solicitado a la administración Trump que aborde la creciente inseguridad en las carreteras mexicanas, que afecta el transporte de carga y eleva los costos.
Con Brasil, Trump revirtió recientemente un arancel adicional del 40% sobre productos como carne y café, una medida que había sido impuesta como represalia política por el juicio a su aliado Jair Bolsonaro.
Esta flexibilización se produjo tras negociaciones con el presidente Lula da Silva y en un contexto de presión interna para reducir la inflación en EE.
UU.
La guerra comercial con China también es un tema recurrente, donde los aranceles de Trump provocaron una respuesta de Pekín, que utilizó su dominio sobre las tierras raras como palanca de negociación, llevando a una tregua. Los datos comerciales de agosto mostraron una caída en las importaciones y una reducción del déficit comercial, lo que la administración podría ver como un éxito, aunque los economistas señalan que esto se debe a que las empresas acumularon inventarios antes de que los aranceles entraran en vigor. La política arancelaria sigue siendo un pilar de la agenda nacionalista de Trump, pero su impacto en la inflación y la popularidad del presidente es un punto de vulnerabilidad política.
En resumenLa agresiva política arancelaria del presidente Trump ha redefinido las relaciones comerciales de EE. UU., generando conflictos y negociaciones con socios como México, Brasil y China. Si bien la administración defiende estas medidas como proteccionistas, enfrentan críticas por su impacto en la inflación y las cadenas de suministro, lo que ha llevado a ajustes tácticos como la reciente reducción de aranceles a Brasil.