Los artículos informan que el presidente Trump ordenó el despliegue de tropas de la Guardia Nacional en ciudades como Washington D.C., Los Ángeles, Chicago y Portland. En la capital del país, más de 2,300 soldados fueron desplegados para lo que la administración denominó "misiones no militares de disuasión del crimen". Esta acción fue impugnada legalmente por el fiscal general de la ciudad. La jueza federal Jia Cobb falló que el despliegue en D.C.

fue ilegal porque la administración "excedió los límites de su autoridad" al enviar tropas sin una solicitud de las autoridades civiles locales y al traer efectivos de otros estados. La orden de la jueza para retirar las tropas fue suspendida por 21 días para permitir una apelación por parte del gobierno.

Se han producido batallas legales similares en otras ciudades, con resultados mixtos en tribunales inferiores, y se espera que la Corte Suprema se pronuncie sobre la legalidad de estas acciones. Los críticos argumentan que esta política desafía las restricciones sobre el uso de fuerzas militares para la aplicación de la ley a nivel nacional.