El plan ha encontrado una fuerte oposición, especialmente en California.

El gobernador Gavin Newsom calificó la propuesta de “idiota” y “condenada al fracaso”, argumentando que amenaza la economía costera y el medio ambiente. Políticos de ambos partidos en Florida también se han opuesto históricamente a la perforación por temor a derrames de petróleo que podrían devastar su industria turística. La propuesta de Trump parece diseñada para desafiar políticamente a Newsom y reafirmar una agenda energética centrada en los combustibles fósiles, en contraste con el enfoque en energías limpias de su predecesor.