Tras la promulgación, Trump intentó capitalizar la medida, asegurando en su red Truth Social que la publicación de los archivos afectará más a los demócratas. El Departamento de Justicia ya ha solicitado a un tribunal la desclasificación de transcripciones del gran jurado, citando la nueva ley. Sin embargo, la legislación permite retener información relacionada con investigaciones en curso, lo que ha generado escepticismo sobre el alcance real de la transparencia, especialmente después de que Trump ordenara a la fiscal general Pam Bondi investigar los vínculos de Epstein con sus adversarios políticos, como Bill Clinton.