Esta designación coincide con la "Operación Lanza del Sur", un amplio despliegue militar estadounidense en el Caribe que incluye al portaaviones USS Gerald R. Ford, bombarderos B-52 y cazas de combate. En el marco de esta operación, se han realizado ataques contra más de 20 embarcaciones, resultando en más de 80 muertes, acciones que Washington justifica como parte de la lucha antinarcóticos pero que Caracas denuncia como "ejecuciones extrajudiciales". En un giro inesperado en medio de esta escalada militar, el presidente Trump declaró que "podría hablar" con Maduro para "salvar muchas vidas", advirtiendo que está dispuesto a actuar "por las buenas" o "por las malas". Esta dualidad en la estrategia estadounidense, que mezcla la máxima presión militar con la posibilidad de un diálogo, ha generado incertidumbre y preocupación en la región.