Una fuente anónima señaló que Leavitt y Ferreira no se habían hablado en años.
Este caso pone de relieve el amplio alcance de la política migratoria de la administración Trump, que ha afectado a personas con largos vínculos en el país e incluso a aquellas que intentan obtener un estatus legal, mostrando que ni siquiera las conexiones familiares con funcionarios de alto nivel ofrecen protección.












