El presidente Donald Trump reaccionó con furia a un artículo de The New York Times que analiza signos de envejecimiento y fatiga en su segundo mandato, calificando la publicación de "difamatoria" y atacando personalmente a la periodista. El artículo, titulado "Días más cortos, signos de fatiga: Trump enfrenta las realidades del envejecimiento en el cargo", examina la agenda del presidente de 79 años, señalando una disminución en sus eventos públicos, un inicio más tardío de su jornada laboral y episodios ocasionales en los que parece quedarse dormido en eventos oficiales. La publicación también menciona la falta de detalles sobre una resonancia magnética a la que se sometió y la especulación sobre moretones en su mano.
Como respuesta, Trump utilizó su plataforma Truth Social para lanzar un ataque frontal contra el periódico, al que llamó "ENEMIGO DEL PUEBLO", y descalificó a la autora del artículo como "fea, tanto por dentro como por fuera".
El mandatario insistió en que su salud es "excepcional" y que "nunca he trabajado tanto en mi vida".
Además, presumió de haber superado con éxito un "EXAMEN FÍSICO PERFECTO Y UNA PRUEBA COGNITIVA INTEGRAL".
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, defendió la salud y la transparencia del presidente, contrastándola con lo que describió como el "deterioro cognitivo" de su predecesor, Joe Biden. La vehemencia de la respuesta de Trump subraya su sensibilidad ante cualquier cuestionamiento sobre su capacidad y resistencia física para gobernar.
En resumenLa agresiva reacción de Donald Trump a un artículo del New York Times sobre su edad y posible fatiga evidencia su profunda sensibilidad a las narrativas que cuestionan su imagen de energía inagotable, un pilar de su identidad política, recurriendo a ataques personales y descalificaciones contra la prensa.