Trump, quien durante la campaña había calificado a Mamdani como un "lunático comunista al 100%", elogió su victoria electoral como "increíble" y lo describió como "un gran campeón".

El presidente aseguró que, a pesar de sus diferencias, apoyará al nuevo alcalde para lograr una "Nueva York fuerte y muy segura". Por su parte, Mamdani, quien había llamado a Trump "déspota" y "fascista", calificó el encuentro como "muy productivo" y centrado en el "propósito común de servir a los neoyorquinos", especialmente en la lucha contra el alto costo de vida.

Cuando un periodista le preguntó si mantenía su calificativo de "fascista", Mamdani lo reafirmó, a lo que Trump respondió con una sonrisa: "Está OK.

(...) No me importa".

El encuentro se centró en temas como la vivienda asequible, la seguridad y la inmigración, mostrando una inesperada disposición al diálogo entre dos figuras de polos ideológicos opuestos.