Esta clasificación permite al gobierno estadounidense imponer sanciones más severas, congelar activos y prohibir el apoyo material a la organización.

La decisión se produce en un contexto de un masivo despliegue militar estadounidense en el Caribe, denominado "Operación Lanza del Sur", que según Washington busca combatir el narcotráfico. Sin embargo, el gobierno venezolano ha calificado la existencia del cártel como una "ridícula patraña" y un "invento" para justificar una intervención militar.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez y el ministro Diosdado Cabello han negado las acusaciones, asegurando que Venezuela no es un país productor de cocaína. La designación ha generado preocupación sobre una posible acción militar, aunque expertos en sanciones señalan que el estatuto de FTO no autoriza automáticamente el uso de la fuerza. El término "Cártel de los Soles" se refiere a redes de corrupción dentro de las fuerzas armadas venezolanas, más que a una estructura de cártel tradicional.