En un comunicado conjunto, los representantes Jason Crow, Chris Deluzio, Maggie Goodlander y Chrissy Houlahan afirmaron: "Ninguna intimidación ni acoso nos impedirá jamás hacer nuestro trabajo y honrar nuestra Constitución".

La investigación del FBI, a cargo de su división antiterrorista, se suma a una pesquisa anunciada por el Pentágono contra el senador Mark Kelly por su participación en el mismo video.

Al ser un oficial naval retirado, Kelly está sujeto al Código Uniforme de Justicia Militar y podría ser llamado a servicio activo para enfrentar un posible consejo de guerra. Trump reaccionó airadamente al video, calificando a los legisladores de "traidores" y acusándolos de "comportamiento sedicioso, castigable con la muerte". Aunque los demócratas no especificaron a qué órdenes ilegales se referían, sus declaraciones se producen en un contexto de preocupación por los ataques de la administración Trump a embarcaciones en el Caribe y el despliegue de la Guardia Nacional en ciudades estadounidenses. El senador Kelly desestimó la investigación del Pentágono como una "táctica de intimidación", mientras que otros líderes demócratas, como Chuck Schumer, acusaron a Trump de usar el Pentágono "como su perro de ataque personal".