Durante una llamada con personal militar por el Día de Acción de Gracias, Trump afirmó que, tras haber detenido con éxito "casi el 85 por ciento" del tráfico de drogas por vía marítima, la ofensiva se trasladará a tierra.

"Por tierra es más fácil, pero eso va a comenzar muy pronto.

Les advertimos de que dejaran de enviar veneno a nuestro país", declaró el mandatario. Aunque no ofreció detalles sobre el lugar o la modalidad de estas incursiones, sus palabras intensifican la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro. Este anuncio se produce en un contexto de máxima tensión, con un despliegue naval estadounidense sin precedentes en el Caribe, que incluye el portaaviones USS Gerald R. Ford, y la reciente designación del "Cartel de los Soles", vinculado por Washington a Maduro, como organización terrorista. La campaña marítima ha sido controversial, con más de 80 personas muertas en ataques a embarcaciones que, según Estados Unidos, transportaban drogas, aunque se ha presentado poca evidencia pública. A pesar de la retórica beligerante, Trump ha mantenido una postura ambivalente, sugiriendo también que estaría dispuesto a dialogar con Maduro para "salvar muchas vidas", lo que refleja una estrategia dual de presión militar y diplomática.