El presidente Donald Trump anunció que su enviado especial, Steve Witkoff, se reunirá con Vladimir Putin en Moscú, mientras que el secretario del Ejército, Dan Driscoll, lo hará con funcionarios ucranianos. Trump condicionó una posible cumbre trilateral con Putin y Volodímir Zelenski a que el acuerdo sea "definitivo o se encuentre en su fase final". El plan original de 28 puntos, negociado con el Kremlin, generó alarma en Kiev y Europa al incluir la cesión de territorios ucranianos no conquistados por Rusia y la renuncia a una futura membresía en la OTAN. Tras negociaciones en Ginebra, el plan se redujo a 19 puntos, en una versión que Ucrania considera "significativamente mejor".

El secretario de Estado, Marco Rubio, calificó las conversaciones como "altamente productivas".

Sin embargo, Rusia ha mostrado escepticismo ante los cambios, insistiendo en que cualquier acuerdo debe mantener los "entendimientos clave" alcanzados previamente.

El Kremlin también reaccionó negativamente a la filtración de una llamada en la que Witkoff parecía asesorar a un funcionario ruso sobre cómo abordar a Trump, calificándola de "inaceptable". Mientras la diplomacia avanza en Abu Dabi, los ataques en Ucrania continúan, y líderes como el presidente francés Emmanuel Macron expresan dudas sobre la voluntad de Rusia para alcanzar una paz justa.