Además, Pekín se comprometió a realizar compras masivas de soya estadounidense.

Según la agencia estatal china Xinhua, Xi enfatizó durante la llamada que el "retorno de Taiwán a China es una parte importante del orden internacional" posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Este punto es especialmente relevante dadas las recientes tensiones entre China y Japón, un aliado clave de EE. UU., después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sugiriera una posible respuesta militar de Japón ante un ataque chino a Taiwán.

Trump posteriormente llamó a Takaichi para reafirmar su amistad, en un gesto para tranquilizar a su aliado en la región.