El presidente Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, mantuvieron una conversación telefónica que Trump calificó de "excelente", en la que discutieron comercio, la guerra en Ucrania y la situación de Taiwán. Ambos líderes acordaron visitas de Estado mutuas para el próximo año, señalando una estabilización en la relación bilateral. En un mensaje en su red social, Trump celebró haber alcanzado un "buen acuerdo, y muy importante" para los agricultores estadounidenses, y afirmó que la relación con China es "extremadamente sólida". Confirmó que aceptó una invitación de Xi para visitar Pekín en abril de 2026 y que, a su vez, recibirá al líder chino en Estados Unidos más adelante ese año. La llamada, que según reportes fue iniciada por Xi, se produce en un momento de distensión tras la tregua comercial acordada en noviembre, que incluyó la reducción de aranceles por parte de EE. UU. y el levantamiento de restricciones chinas a la exportación de tierras raras.
Además, Pekín se comprometió a realizar compras masivas de soya estadounidense.
Según la agencia estatal china Xinhua, Xi enfatizó durante la llamada que el "retorno de Taiwán a China es una parte importante del orden internacional" posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Este punto es especialmente relevante dadas las recientes tensiones entre China y Japón, un aliado clave de EE. UU., después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sugiriera una posible respuesta militar de Japón ante un ataque chino a Taiwán.
Trump posteriormente llamó a Takaichi para reafirmar su amistad, en un gesto para tranquilizar a su aliado en la región.
En resumenEn una llamada telefónica, Donald Trump y Xi Jinping acordaron visitas de Estado y discutieron temas clave como el comercio agrícola y Taiwán. Este acercamiento diplomático busca estabilizar la relación entre ambas potencias tras un periodo de tensiones comerciales y en medio de un delicado equilibrio geopolítico en Asia.