La política de mano dura migratoria de la administración Trump se ha manifestado en un aumento de detenciones por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), incluyendo tácticas que generan controversia y temor en las comunidades migrantes. Recientemente, se ha observado un incremento en los arrestos de cónyuges extranjeros de ciudadanos estadounidenses durante sus entrevistas para obtener la residencia permanente ('green card'), así como la detención de una mujer con vínculos familiares con la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. En varias ciudades, como San Diego, abogados de inmigración han reportado que decenas de cónyuges nacidos en el extranjero han sido detenidos por agentes del ICE inmediatamente después de sus entrevistas en las oficinas de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS). En estos casos, a pesar de que las parejas habían seguido el procedimiento legal y no tenían antecedentes penales, los agentes detuvieron al cónyuge extranjero argumentando que habían excedido la vigencia de sus visas de turista o de negocios. Esta práctica es inusual, ya que una ley de 1986 permite a cónyuges que entraron legalmente al país ajustar su estatus, incluso si su visa ha expirado.
Abogados califican la táctica como una emboscada para inducir a las parejas a “renunciar y abandonar sus casos”.
En un caso notorio, Katie Paul, ciudadana británica, fue liberada y su 'green card' aprobada solo después de que su esposo, un ciudadano estadounidense, presentara una demanda federal. En otro caso de alto perfil, Bruna Caroline Ferreira, madre del sobrino de Karoline Leavitt, fue arrestada por el ICE. Ferreira, de origen brasileño, residía en el país desde 1998 y, según su familia, había mantenido estatus legal a través del programa DACA. El DHS la describió como una “extranjera indocumentada delincuente” con una visa de turista vencida en 1999 y una orden de arresto por presunta agresión, acusación que su abogado niega.
En resumenLas recientes acciones del ICE, que incluyen arrestos en entrevistas de residencia y la detención de una persona con lazos familiares con la Casa Blanca, reflejan una intensificación de las políticas migratorias de la administración Trump. Estas tácticas, consideradas por abogados y defensores como una extralimitación, generan un clima de miedo e incertidumbre incluso para aquellos que siguen las vías legales para regularizar su situación en Estados Unidos.