Abogados califican la táctica como una emboscada para inducir a las parejas a “renunciar y abandonar sus casos”.

En un caso notorio, Katie Paul, ciudadana británica, fue liberada y su 'green card' aprobada solo después de que su esposo, un ciudadano estadounidense, presentara una demanda federal. En otro caso de alto perfil, Bruna Caroline Ferreira, madre del sobrino de Karoline Leavitt, fue arrestada por el ICE. Ferreira, de origen brasileño, residía en el país desde 1998 y, según su familia, había mantenido estatus legal a través del programa DACA. El DHS la describió como una “extranjera indocumentada delincuente” con una visa de turista vencida en 1999 y una orden de arresto por presunta agresión, acusación que su abogado niega.