Esta acción ha sido calificada por los legisladores implicados como una táctica de “intimidación y acoso” orquestada por la Casa Blanca para silenciar a sus críticos. Los congresistas, todos veteranos del ejército o de la CIA, afirmaron en un comunicado conjunto que “el presidente Trump está utilizando al FBI como herramienta para intimidar”. La investigación, que según la senadora Elissa Slotkin está siendo llevada a cabo por la división antiterrorista del buró, se produce después de que Trump acusara a los legisladores de “comportamiento sedicioso, castigable con la muerte”. El Pentágono también anunció que está evaluando someter a una corte marcial al senador Mark Kelly, un ex piloto de la Marina y uno de los participantes en el video, ya que como oficial retirado, sigue sujeto al Código Uniforme de Justicia Militar. El video no especifica a qué órdenes ilegales se refieren los legisladores, pero fue publicado en un contexto de creciente preocupación por los ataques de la administración Trump a embarcaciones en el Caribe y el despliegue de la Guardia Nacional en ciudades estadounidenses. Los demócratas han expresado su temor de que el presidente pueda usar a las tropas para reprimir protestas. Expertos legales han desestimado las investigaciones como un intento de venganza sin fundamento, recordando que a las tropas estadounidenses se les enseña que están obligadas a rechazar órdenes ilegales.
El senador Kelly calificó la amenaza del Pentágono como una táctica de intimidación y aseguró que no será “silenciado por matones”.












