Esta medida afecta a casi 1.5 millones de solicitudes pendientes.

Además, el Departamento de Estado pausó la emisión de visas para personas con pasaportes afganos. La Casa Blanca también ordenó una “revisión rigurosa” de las residencias permanentes otorgadas a ciudadanos de 19 naciones, entre las que se encuentran Afganistán, Cuba, Venezuela, Haití e Irán, lo que podría afectar a más de 1.6 millones de personas. Trump culpó a las políticas de su predecesor, Joe Biden, por el ingreso del atacante, a pesar de que su asilo fue aprobado durante la actual administración. Estas acciones marcan un giro radical hacia una política de “migración inversa”, como la describió Trump, que busca limitar drásticamente la llegada de extranjeros y reevaluar el estatus de quienes ya residen en el país.