Paralelamente, la Casa Blanca inauguró una sección en su sitio web oficial para denunciar a medios y reporteros que considera que publican información “sesgada” o “engañosa” sobre su gobierno.

En una reciente conferencia de prensa, Trump interrumpió a Nancy Cordes de CBS News mientras le preguntaba sobre la responsabilidad de la administración Biden en el ingreso del autor de un tiroteo en Washington.

El presidente respondió airadamente: “¿Eres estúpida? Eres una persona estúpida”.

Este incidente se suma a otros ataques recientes.

Trump calificó a Katie Rogers del New York Times como “fea por dentro y por fuera” después de un artículo sobre su energía y estado de salud.

Días antes, silenció a Catherine Lucey de Bloomberg con la frase “Quiet, quiet piggy” (“Silencio, silencio, cerdita”) cuando le preguntó sobre los archivos de Jeffrey Epstein.

Para consolidar esta postura, la Casa Blanca lanzó una sección web titulada “infractores mediáticos de la semana”, donde señaló inicialmente a The Boston Globe, CBS News y The Independent por supuestamente tergiversar sus palabras. También creó un “Salón de la Vergüenza” que incluye a The Washington Post, CNN y MSNBC por su cobertura “parcial”. Esta estrategia institucionaliza la confrontación con la prensa, mientras el presidente continúa con descalificaciones personales que críticos consideran un patrón de intimidación y misoginia.