Trump ha intensificado la presión al advertir que las operaciones podrían extenderse a tierra “muy pronto” para detener a presuntos narcotraficantes venezolanos.

Por su parte, Nicolás Maduro ha respondido con movilizaciones cívico-militares, afirmando que Venezuela ha alcanzado un nivel de “capacidad defensiva integral” sin precedentes y que no cederá ante el “terrorismo sicológico”.

La situación ha generado preocupación en la región, con líderes como el presidente colombiano Gustavo Petro cuestionando los motivos de EE.

UU. y la OEA pidiendo prudencia para evitar una escalada bélica.