El propio Trump, al ser preguntado por la llamada, se mostró evasivo: “No diría que salió bien, ni mal.

Fue… una llamada telefónica”.

Este contacto diplomático contrasta fuertemente con las acciones de la administración Trump, que incluyen un masivo despliegue militar en el Caribe, bombardeos a presuntas “narcolanchas”, la designación del “Cártel de los Soles” como organización terrorista y la advertencia de que el espacio aéreo venezolano debe considerarse “cerrado”. Por su parte, el gobierno de Maduro no ha comentado públicamente sobre la llamada.