Paralelamente, y en línea con su agenda antiinmigrante, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que el gobierno recortará beneficios fiscales para inmigrantes indocumentados y “otros extranjeros que no califiquen”. La medida, instruida por Trump, busca excluir a estos grupos de las porciones reembolsables de créditos fiscales como el crédito por ingreso del trabajo y el crédito adicional por hijos, con el fin de “preservarlos para los ciudadanos de Estados Unidos”. Además, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) elevó la vigilancia sobre las transferencias transfronterizas de fondos, incluidas las remesas.