En incidentes recientes, el mandatario ha calificado a varias reporteras con epítetos como “estúpida” y “fea”, en respuesta a preguntas que considera hostiles.

Durante una conferencia de prensa en Mar-a-Lago, Trump arremetió contra Nancy Cordes de CBS News.

Cuando la periodista le preguntó por qué culpaba a la administración Biden por el tiroteo en Washington D.C., dado que su propio gobierno había informado sobre controles exhaustivos a los refugiados afganos, Trump respondió airadamente: “¿Eres estúpida?

Eres una persona estúpida”. El presidente continuó su ataque diciendo que ella hacía esas preguntas “solo porque eres una persona estúpida”.

Este no es un hecho aislado.

Pocos días antes, Trump había atacado a Katie Rogers del New York Times, quien escribió un artículo sobre su energía y estado de salud, calificándola de “periodista de tercera categoría, fea por dentro y por fuera”. A principios de mes, también se refirió a Catherine Lucey de Bloomberg como “cerdita” (“piggy”) cuando esta le preguntó sobre los archivos de Jeffrey Epstein.

La Casa Blanca ha respaldado al presidente, minimizando los insultos y alegando que las reporteras tuvieron un comportamiento “inapropiado”, aunque sin presentar pruebas. Estos incidentes se suman a un historial de comentarios despectivos hacia mujeres periodistas, lo que ha sido condenado por organizaciones de prensa como un patrón de hostilidad que socava la libertad de prensa.