Tras un ataque armado contra dos miembros de la Guardia Nacional en Washington D.C., perpetrado por un ciudadano afgano, la administración del presidente Donald Trump ha anunciado una serie de medidas drásticas que endurecen la política migratoria de Estados Unidos. Las nuevas directrices incluyen la suspensión de todas las decisiones sobre solicitudes de asilo, la revisión de residencias permanentes y la promesa de pausar la migración desde países del “tercer mundo”. El tiroteo, en el que falleció la agente Sarah Beckstrom y resultó gravemente herido el sargento Andrew Wolfe, fue calificado por Trump como un “acto de terrorismo”. El presunto autor, Rahmanullah Lakanwal, ingresó a EE.
UU. en 2021 bajo un programa de reasentamiento para colaboradores afganos de la era Biden. Inmediatamente después del ataque, Trump prometió “pausar permanentemente la migración de todos los países del tercer mundo para permitir que el sistema estadounidense se recupere por completo”. Joseph Edlow, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), anunció que su agencia “frenó todas las decisiones de asilo” para garantizar que cada extranjero sea examinado “al máximo grado posible”. Adicionalmente, el secretario de Estado, Marco Rubio, informó que se detuvo temporalmente la emisión de visas para personas con pasaportes afganos. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que el sospechoso se radicalizó después de llegar a EE.
UU. y sugirió a Trump prohibir totalmente los viajes desde países que envían “invasores extranjeros”.
Estas medidas se suman a una revisión ya en curso de las tarjetas de residencia de ciudadanos de 19 países considerados “de preocupación”, entre ellos Afganistán, Cuba, Venezuela y Haití.
En resumenEl tiroteo en Washington ha servido como catalizador para que la administración Trump implemente una agenda migratoria más restrictiva, afectando de manera inmediata a solicitantes de asilo, refugiados afganos y residentes legales de casi una veintena de países. Las medidas, justificadas por razones de seguridad nacional, han sido criticadas por su carácter punitivo y generalizado.