UU. en 2021 bajo un programa de reasentamiento para colaboradores afganos de la era Biden. Inmediatamente después del ataque, Trump prometió “pausar permanentemente la migración de todos los países del tercer mundo para permitir que el sistema estadounidense se recupere por completo”. Joseph Edlow, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), anunció que su agencia “frenó todas las decisiones de asilo” para garantizar que cada extranjero sea examinado “al máximo grado posible”. Adicionalmente, el secretario de Estado, Marco Rubio, informó que se detuvo temporalmente la emisión de visas para personas con pasaportes afganos. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que el sospechoso se radicalizó después de llegar a EE.

UU. y sugirió a Trump prohibir totalmente los viajes desde países que envían “invasores extranjeros”.

Estas medidas se suman a una revisión ya en curso de las tarjetas de residencia de ciudadanos de 19 países considerados “de preocupación”, entre ellos Afganistán, Cuba, Venezuela y Haití.