El presidente Donald Trump ha generado una fuerte controversia en la política centroamericana al intervenir directamente en las elecciones presidenciales de Honduras y anunciar su intención de otorgar un “indulto total y completo” al expresidente Juan Orlando Hernández. Hernández fue condenado en 2024 en Estados Unidos a 45 años de prisión por tres cargos de narcotráfico y armas, incluyendo haber recibido sobornos del Cártel de Sinaloa. En vísperas de las elecciones del 30 de noviembre en Honduras, Trump utilizó su red social Truth Social para expresar su apoyo explícito al candidato derechista Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional.
El mandatario estadounidense advirtió que si Asfura no gana, “Estados Unidos no malgastará su dinero” en ayuda para el país, ya que “un líder equivocado solo puede traer consecuencias catastróficas”. Ligando el indulto al resultado electoral, Trump escribió: “Felicidades a Juan Orlando Hernández por su próximo indulto”, y añadió que el expresidente fue tratado “muy severamente y muy injustamente”.
La decisión ha sido calificada como “inconcebible” por críticos como el senador Tim Kaine, quien señaló que la medida “desmiente por completo” la narrativa antidrogas de la Casa Blanca, especialmente mientras se intensifican las operaciones militares en el Caribe bajo esa misma justificación. La candidata oficialista hondureña, Rixi Moncada, denunció las acciones de Trump como “totalmente injerencistas”. La administración Trump, por su parte, ha justificado el indulto afirmando que Hernández fue víctima de una “sobreprosecución” por parte de la administración Biden, a pesar de que gran parte de la investigación se desarrolló durante el primer mandato de Trump.
En resumenLa intervención de Donald Trump en las elecciones hondureñas, junto con el anuncio del indulto para el expresidente Juan Orlando Hernández, ha sido vista como una medida para influir en la política regional y ha generado críticas por contradecir la postura de su propia administración en la lucha contra el narcotráfico. La acción subraya una política exterior que prioriza alianzas políticas sobre condenas judiciales.