La Casa Blanca ha hecho públicos los resultados de una resonancia magnética a la que se sometió el presidente Donald Trump, afirmando que su salud cardiovascular es “excelente”. El informe médico busca disipar las especulaciones sobre el estado físico del mandatario de 79 años, que surgieron tras una visita no programada a un hospital en octubre. En un memorando divulgado por el gobierno, el médico de la Casa Blanca, Sean Barbabella, informó que el estudio fue puramente preventivo y es “estándar para un examen físico ejecutivo” en el grupo de edad de Trump. El examen incluyó “imágenes avanzadas” del corazón y el abdomen.
Según Barbabella, las “imágenes cardiovasculares y abdominales eran perfectamente normales” y todos los órganos principales se veían “muy saludables y bien irrigados”.
El comunicado concluye que “todo lo evaluado está funcionando dentro de lo normal, sin ninguna inquietud sobre condiciones agudas o crónicas”. La publicación de estos resultados se produce después de que Trump evitara responder preguntas sobre el propósito de su visita sorpresa al centro médico Walter Reed. El propio presidente, al ser cuestionado, declaró que la resonancia no fue en el cerebro y que publicaría los resultados si se lo solicitaban. El informe médico llega en un contexto en el que la salud del presidente ha sido tema de debate, especialmente después de que se le diagnosticara insuficiencia venosa crónica durante el verano y se le observaran moretones en la mano, atribuidos por la Casa Blanca a la aspirina que toma.
En resumenEl gobierno de Trump ha presentado los resultados de una resonancia magnética como prueba de la “excelente salud” del presidente, en un esfuerzo por acallar las dudas sobre su condición física. Aunque el estudio fue calificado como preventivo y rutinario, su divulgación responde a la presión pública y política sobre la transparencia del estado de salud del mandatario.