El gobierno de Trump justifica los ataques argumentando que está en un "conflicto armado" con los cárteles, a los que ha designado como organizaciones terroristas. A pesar de la defensa de la legalidad de las operaciones, el secretario Hegseth anunció una "pequeña pausa" en los ataques, admitiendo que es "difícil encontrar barcos para atacar en este momento", lo que contrasta con las afirmaciones de Trump sobre el éxito de la disuasión.