Por su parte, Hegseth ha calificado los reportes de “noticias falsas”, aunque ha defendido las operaciones como “ataques letales” necesarios para proteger a Estados Unidos. La controversia ha motivado investigaciones en los comités de Servicios Armados del Senado y la Cámara de Representantes, y ha llevado a la presentación de una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por parte de la familia de un pescador colombiano fallecido en uno de los bombardeos.