El anuncio del indulto coincidió con las elecciones presidenciales en Honduras, en las que Trump respaldó abiertamente al candidato conservador Nasry “Tito” Asfura, del mismo partido que Hernández, advirtiendo que Estados Unidos podría cortar la ayuda si no resultaba ganador.

Esta acción ha sido calificada como una “injerencia grotesca” en los asuntos internos del país centroamericano.

La medida ha sido criticada por legisladores de ambos partidos en Estados Unidos, quienes señalan la hipocresía de liberar a un narcotraficante convicto mientras se intensifican las acciones militares contra presuntos traficantes en el Caribe.