La administración Trump planea expandir significativamente su prohibición de viajes, aumentando el número de países sujetos a restricciones de 19 a más de 30. La medida se justifica por motivos de seguridad nacional, particularmente tras un reciente ataque armado contra dos miembros de la Guardia Nacional en Washington. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó los planes de ampliación, aunque evitó dar una cifra exacta o nombrar a las naciones que podrían ser incluidas. Señaló que el presidente Donald Trump continúa evaluando “qué naciones incluir por motivos de seguridad” y justificó la medida por la falta de gobiernos estables capaces de proporcionar información fiable sobre sus ciudadanos. La retórica se endureció cuando Noem recomendó “una prohibición total de viajes para cada maldito país que ha inundado nuestra nación con asesinos, sanguijuelas y adictos que se creen con derecho a todo”.
El catalizador de esta expansión parece ser el ataque perpetrado por un ciudadano afgano que llegó a EE.
UU. en 2021 bajo un programa de reasentamiento.
Tras la agresión, Trump prometió suspender de forma “permanente” la migración procedente de “países del tercer mundo”. Actualmente, Estados Unidos mantiene una proclamación que prohíbe el ingreso de ciudadanos de 12 naciones y restringe el de otras siete, afectando tanto a inmigrantes como a visitantes temporales.
Medios estadounidenses, citando fuentes internas del Departamento de Estado, han adelantado que la lista podría crecer hasta incluir 36 países adicionales.
En resumenImpulsada por un reciente ataque en Washington, la administración Trump busca ampliar su prohibición de viajes a más de 30 países, citando motivos de seguridad. La medida, defendida con un lenguaje duro por altos funcionarios, representa un endurecimiento significativo de la política migratoria estadounidense.