Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron una conversación telefónica en la que acordaron fortalecer la cooperación bilateral para combatir el crimen organizado. La llamada, de 40 minutos, se produce en un momento de alta tensión en el Caribe debido a la ofensiva militar antinarcóticos de Washington. Según la presidencia brasileña, Lula “enfatizó la urgencia de fortalecer la cooperación con Estados Unidos para combatir el crimen organizado internacional”, a lo que Trump respondió con su “plena disposición a colaborar” y su “total apoyo a las iniciativas conjuntas”. Lula detalló las operaciones recientes de su gobierno para “asfixiar financieramente” a organizaciones delictivas como el Primeiro Comando da Capital (PCC), mencionando sus ramificaciones en el exterior.
La conversación también abordó temas comerciales.
Lula agradeció a Trump por eliminar aranceles adicionales a productos brasileños como el café y la carne, aunque señaló que aún quedan productos con tarifas que deben discutirse. Trump, por su parte, calificó la conversación como “muy buena” y mencionó que hablaron de “comercio” y “sanciones”. La relación entre ambos países se había tensado después de que Trump impusiera aranceles punitivos en represalia por el proceso judicial contra su aliado, el expresidente Jair Bolsonaro.
Sin embargo, un encuentro previo entre los mandatarios sentó las bases para un deshielo.
La llamada se produce mientras Estados Unidos mantiene un intenso despliegue militar en el Caribe, que el gobierno venezolano de Nicolás Maduro considera una amenaza de derrocamiento.
Aunque Lula había expresado su preocupación por esta presencia militar, las comunicaciones oficiales sobre la llamada no mencionaron a Venezuela.
En resumenEn una llamada telefónica, los presidentes de Brasil y Estados Unidos acordaron reforzar la cooperación en la lucha contra el crimen organizado transnacional. El diálogo también sirvió para abordar tensiones comerciales, marcando un acercamiento en un contexto de creciente actividad militar estadounidense en el Caribe.