Juan Orlando Hernández, quien gobernó Honduras de 2014 a 2022, fue extraditado a EE. UU. en abril de 2022 y condenado en marzo de 2024. La fiscalía estadounidense lo acusó de convertir a Honduras en un “narco-Estado”, facilitando el tráfico de más de 400 toneladas de cocaína y recibiendo millones de dólares en sobornos de cárteles, incluido un millón de dólares de Joaquín “El Chapo” Guzmán para financiar sus campañas. Tras el anuncio del indulto, Hernández fue liberado el 1 de diciembre de una prisión federal. Trump justificó su decisión afirmando que JOH fue víctima de una “cacería de brujas” de la administración Biden y que fue tratado “muy severamente y muy injustamente”.

En una carta solicitando el perdón, Hernández se dirigió a Trump como “Su excelencia” y recordó la colaboración entre ambos durante el primer mandato del republicano. El indulto ha sido criticado por legisladores de ambos partidos en EE. UU., quienes lo ven como una contradicción con la campaña militar contra el narcotráfico en el Caribe.

El senador demócrata Ed Markey señaló: “No tiene ningún sentido.

Lo que sea que Trump esté haciendo en Venezuela, no tiene que ver con drogas”.

El republicano Bill Cassidy cuestionó: “¿Por qué indultaríamos a este tipo y luego iríamos tras Maduro por traficar drogas a Estados Unidos?”.

La decisión también se interpreta como una injerencia en las elecciones hondureñas, ya que Trump respaldó abiertamente al candidato conservador Nasry Asfura, del mismo partido que Hernández, advirtiendo que cortaría la ayuda a Honduras si no ganaba.