El presidente Donald Trump fungió como testigo en la firma de un acuerdo de paz entre los presidentes de la República Democrática del Congo (RDC), Félix Tshisekedi, y de Ruanda, Paul Kagame. La ceremonia, celebrada en Washington, busca poner fin a un conflicto de décadas que ha costado millones de vidas. El pacto, denominado “Acuerdos de Washington”, se firmó el 4 de diciembre en la sede del Instituto de la Paz de Estados Unidos, un organismo que recientemente fue rebautizado con el nombre de Trump. Durante el evento, el mandatario estadounidense celebró el acuerdo como un logro histórico, afirmando: “Hoy estamos triunfando donde tantos otros han fracasado y esta se ha convertido en la octava guerra que terminamos en menos de un año”. El acuerdo contempla un alto el fuego permanente, el desarme de fuerzas no estatales, el retorno de refugiados y la rendición de cuentas por atrocidades cometidas.
Un aspecto notable del pacto es su componente económico, que concede a Estados Unidos “acceso preferencial a minerales estratégicos de la región”. Trump bromeó al respecto, diciendo que los países africanos ahora “van a pasar mucho tiempo abrazándose, tomándose de la mano y aprovechándose económicamente de Estados Unidos”. Los presidentes Tshisekedi y Kagame agradecieron la participación de Trump, pero aclararon que la responsabilidad del éxito del acuerdo recae en ellos.
“Depende de nosotros en África trabajar con nuestros socios para consolidar y ampliar esta paz”, aseguró Kagame.
El conflicto en el este de la RDC, activo desde 1998, se ha visto alimentado por grupos rebeldes como el Movimiento 23 de Marzo (M23), que según la ONU cuenta con el respaldo de Ruanda.
En resumenBajo la mediación de Donald Trump, la República Democrática del Congo y Ruanda firmaron un acuerdo de paz en Washington para terminar un conflicto de larga data. El pacto incluye un alto al fuego, desarme y un componente económico que otorga a EE. UU. acceso preferencial a minerales estratégicos de la región.