Entre los documentos afectados se encontrarían indultos y conmutaciones otorgados por Biden en los últimos días de su mandato. Varios presidentes estadounidenses han utilizado sistemas de firma automática; de hecho, en 2005, el Departamento de Justicia dictaminó que un presidente puede ordenar a un funcionario que coloque su firma en una ley mediante una máquina. Sin embargo, Trump y sus partidarios sostienen que el uso extensivo del dispositivo por parte de la administración Biden es prueba de una supuesta “inhabilidad” del expresidente. Las consecuencias jurídicas de este anuncio no están claras, ya que no se ha determinado si Trump tiene la autoridad para cancelar de esta manera las órdenes de su predecesor o si el uso del “autopen” es una razón legal válida para dicha anulación.