El presidente Donald Trump otorgó un controversial indulto al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien cumplía una condena de 45 años en Estados Unidos por narcotráfico. La decisión ha generado fuertes críticas bipartidistas en Washington y ha sido calificada como una contradicción con la política de “mano dura” de la administración contra el crimen organizado en América Latina. Juan Orlando Hernández (JOH), quien gobernó Honduras entre 2014 y 2022, fue extraditado a Estados Unidos en 2022 y condenado en 2024 por facilitar el tráfico de cientos de toneladas de cocaína y recibir sobornos millonarios de narcotraficantes, incluido Joaquín “El Chapo” Guzmán. Tras el indulto, Hernández fue liberado de una prisión federal el 1 de diciembre. Trump justificó su decisión afirmando que JOH fue víctima de una “horrible cacería de brujas de Biden” y que su juicio fue “politizado”. En una rueda de prensa, Trump declaró: “Me siento muy bien por ello”.
La liberación se produjo en un momento políticamente sensible, coincidiendo con las elecciones presidenciales en Honduras, donde Trump había expresado su apoyo al candidato conservador Nasry Asfura.
La medida fue recibida con indignación por diversos sectores.
Legisladores estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, señalaron la “incoherencia” de indultar a un narcotraficante convicto mientras se intensifica una ofensiva militar en el Caribe contra el narcotráfico.
El senador demócrata Ed Markey comentó: “No tiene ningún sentido.
Lo que sea que Trump esté haciendo en Venezuela, no tiene que ver con drogas”.
Por su parte, el senador republicano Bill Cassidy se preguntó: “¿Por qué indultaríamos a este tipo y luego iríamos tras Maduro por traficar drogas a Estados Unidos?”.