La liberación se produjo en un momento políticamente sensible, coincidiendo con las elecciones presidenciales en Honduras, donde Trump había expresado su apoyo al candidato conservador Nasry Asfura.

La medida fue recibida con indignación por diversos sectores.

Legisladores estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, señalaron la “incoherencia” de indultar a un narcotraficante convicto mientras se intensifica una ofensiva militar en el Caribe contra el narcotráfico.

El senador demócrata Ed Markey comentó: “No tiene ningún sentido.

Lo que sea que Trump esté haciendo en Venezuela, no tiene que ver con drogas”.

Por su parte, el senador republicano Bill Cassidy se preguntó: “¿Por qué indultaríamos a este tipo y luego iríamos tras Maduro por traficar drogas a Estados Unidos?”.