La reacción de los sectores productivos no se hizo esperar. Durante las audiencias, importantes organizaciones agrícolas de Estados Unidos, como la Asociación Nacional de Productores de Maíz, urgieron a la administración a prorrogar la vigencia del T-MEC hasta 2042, argumentando que la alianza trilateral es clave para su competitividad global. El titular de la Secretaría de Economía de México, Marcelo Ebrard, intentó calmar las preocupaciones, asegurando que "no hay ninguna señal que indique que no se va a seguir adelante" con la renovación del tratado, aunque reconoció las críticas sectoriales existentes.