Fue una llamada telefónica".
Por su parte, Maduro, en su primer comentario público sobre el hecho, describió la conversación como "cordial" y en un "tono de respeto", y expresó su esperanza de que represente un paso "hacia un diálogo respetuoso". Sin embargo, informes de medios estadounidenses pintan un cuadro muy diferente.
Citando fuentes cercanas, reportaron que Trump le dio a Maduro un ultimátum de una semana para abandonar el poder, ofreciéndole un "salvoconducto seguro" para él y su familia. Según estos informes, Maduro habría solicitado a cambio una amnistía mundial, mantener el control de las fuerzas armadas y la eliminación de todas las sanciones, peticiones que Washington rechazó. El senador republicano Markwayne Mullin incluso afirmó que a Maduro se le ofreció la opción de exiliarse en "Rusia o a otro país". La llamada se produjo en un contexto de gran hostilidad, con un masivo despliegue militar estadounidense en el Caribe y la advertencia de Trump de considerar el espacio aéreo venezolano como "cerrado en su totalidad".












