La propuesta estadounidense, inicialmente criticada por ser demasiado favorable a Rusia, ha sido modificada tras rondas de conversaciones en Ginebra y Miami con la delegación ucraniana, encabezada por Rustem Umerov.

A pesar de los “avances significativos” reportados, persisten diferencias clave.

Por su parte, el presidente ruso Vladimir Putin, tras una reunión de cinco horas con los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, calificó algunas propuestas como “inaceptables”, aunque reconoció que otras podrían ser discutidas. En medio de este complejo diálogo, Trump expresó su decepción por el hecho de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aún no hubiera leído la propuesta. “Debo decir que me decepciona un poco que el presidente Zelenski aún no haya leído la propuesta”, comentó Trump, añadiendo que “a Rusia le parece bien” y que al pueblo ucraniano “le encanta”.

Las negociaciones continúan mientras los ataques en el terreno no cesan.

Funcionarios de Estados Unidos y Ucrania han declarado que cualquier avance real depende de que “Rusia muestre un compromiso serio con una paz duradera”. Mientras tanto, el Kremlin ha señalado que se necesitan “cambios radicales” en los documentos de Washington para llegar a un acuerdo.