Estas afirmaciones se produjeron justo cuando su administración iniciaba audiencias públicas para evaluar el funcionamiento del pacto comercial de cara a su revisión programada para 2026.
En declaraciones a la prensa, Trump expresó su descontento con el acuerdo que él mismo negoció y promulgó en 2020. “(El acuerdo) expira en aproximadamente un año, y lo dejaremos expirar o tal vez lleguemos a otro acuerdo con México y Canadá”, dijo, refiriéndose al proceso de revisión de 2026.
Además, reiteró su conocida crítica de que ambos países se han “aprovechado de Estados Unidos”. Esta postura ha generado ansiedad entre diversos sectores industriales, como el automotriz, agrícola y textil, que dependen de la estabilidad del tratado para sus cadenas de suministro. Durante las audiencias de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), grupos agrícolas instaron a la administración a prorrogar la vigencia del T-MEC hasta 2042, calificándolo como un “éxito rotundo”. Sin embargo, el representante comercial Jamieson Greer confirmó que la retirada de Estados Unidos es un “escenario posible”, reflejando la antipatía del presidente hacia los acuerdos de libre comercio. Funcionarios también han considerado la posibilidad de reemplazar el acuerdo trilateral por dos pactos bilaterales, uno con México y otro con Canadá, argumentando que la relación con Canadá es “totalmente diferente” a la que se tiene con México.












