En un mensaje en su red social Truth, Trump afirmó: “He autorizado la documentación para imponer un arancel del 5% a México si esta agua no se libera inmediatamente”.

El argumento principal de Washington es el daño que esta falta de agua causa a los cultivos y al ganado en Texas. El gobierno de México, por su parte, ha argumentado que las “extremas sequías” que se han vivido en los últimos años en la frontera han dificultado el cumplimiento del acuerdo. La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que se está negociando con el gobierno estadounidense para alcanzar un acuerdo y que, aunque se pagará el agua, un periodo de sequía de cinco años había imposibilitado el cumplimiento. El tratado estipula que México debe asignar a Estados Unidos una tercera parte del agua de seis afluentes del Río Bravo, promediando 431.7 millones de metros cúbicos anuales en ciclos de cinco años, mientras que Estados Unidos debe entregar a México 1,850 millones de metros cúbicos anuales del Río Colorado. El acuerdo contempla flexibilidad en casos de “sequía extraordinaria”.