Trump, por su parte, prometió “pausar permanentemente la migración de todos los países del tercer mundo”. Organizaciones de derechos humanos han criticado la medida, considerándola un “veto masivo” que penaliza a personas por su nacionalidad. Expertos en legislación migratoria señalan que la suspensión deja en el limbo a miles de personas, incluso a aquellas que ya habían aprobado su examen de ciudadanía y estaban a pocos pasos de la naturalización. Además, el memorando insta a una “revisión exhaustiva” de los casos de ciudadanos de estos 19 países que llegaron a Estados Unidos después del 20 de enero de 2021.