El presidente Donald Trump se ha mostrado optimista, afirmando que su homólogo ruso, Vladímir Putin, “quiere terminar la guerra”.
Sin embargo, el Kremlin ha calificado algunas propuestas estadounidenses como “inaceptables”.
El asesor de política exterior de Putin, Yuri Ushakov, declaró que, aunque se discutieron “problemas territoriales”, Estados Unidos tendría que hacer “cambios radicales” en sus documentos. Uno de los principales puntos de discordia es la exigencia de Moscú de que Ucrania ceda el control total de la región del Donbás.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha calificado el plan revisado como “viable”, pero ha expresado frustración por la lentitud del proceso.
En un evento, Trump se mostró “un poco decepcionado” de que Zelenski aún no hubiera leído la propuesta, a pesar de que, según Trump, “al pueblo ucraniano le encanta”.
Los negociadores estadounidenses, incluyendo a Steve Witkoff y Jared Kushner, han mantenido reuniones en Miami con la delegación ucraniana y en Moscú con Putin.
Ambas partes coinciden en que cualquier avance depende de que Rusia muestre un “compromiso serio con una paz duradera”. Mientras tanto, los combates continúan, y Rusia ha lanzado ataques masivos con misiles y drones contra infraestructura energética ucraniana, lo que Kiev califica como un intento de “convertir el frío en arma”.












