Durante una entrevista con Politico, al ser preguntado si consideraría acciones similares a las emprendidas contra Venezuela en México y Colombia, países señalados por la DEA como principales responsables del tráfico de fentanilo, Trump respondió afirmativamente: “Claro que sí”.

Esta amenaza de intervención se produce en el contexto de la operación “Lanza del Sur” en el Caribe y el Pacífico, donde el ejército estadounidense ya ha realizado ataques letales contra supuestas narcolanchas. La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de su gobierno, que revive la Doctrina Monroe, respalda un papel más dominante y proactivo de Estados Unidos en la región, incluyendo el uso de “fuerza letal cuando sea necesario” para derrotar a los cárteles. Aunque Trump ha elogiado a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, también ha acusado a México de estar “gobernado por los cárteles”. La evaluación de la DEA indica que la mayor parte del fentanilo ilícito se fabrica en México con precursores de China, lo que contrasta con el fuerte enfoque militar de Trump sobre Venezuela. Las declaraciones del presidente han provocado una fuerte reacción, como la del presidente colombiano Gustavo Petro, quien invitó a Trump a presenciar la destrucción de laboratorios en su país y advirtió que amenazar la soberanía colombiana sería equivalente a “declarar guerra”.