Giuliani también subrayó que “cada decisión sobre un visado es una decisión sobre seguridad nacional”, lo que implica que incluso los aficionados con boletos no tienen garantizada la entrada al país.
Human Rights Watch (HRW) ha criticado esta posibilidad, recordando un incidente durante la Copa Mundial de Clubes de 2025, donde un solicitante de asilo fue detenido por agentes de ICE al asistir a un partido con sus hijos y posteriormente deportado. La organización advierte que la aplicación de leyes migratorias en eventos deportivos masivos “expone a las personas que huyen de la persecución a un peligro que pone en riesgo su vida”. A pesar de que se ha prometido agilizar las citas para visado a quienes posean entradas, la amenaza de operativos migratorios añade un elemento de incertidumbre y temor en torno al mayor evento deportivo del mundo.












