Por su parte, Hernández agradeció al presidente estadounidense a través de redes sociales, afirmando que “la verdad de mi inocencia prevaleció”. La decisión de Trump ha sido calificada como una “incoherencia” por diversos analistas. Mike Vigil, exjefe de Operaciones de la DEA, afirmó que Hernández era un capo “más grande que ‘El Chapo’ Guzmán, es más grande que Pablo Escobar” porque, a diferencia de ellos, controlaba todo el poder de la presidencia para operar libremente. Esta acción contrasta fuertemente con la campaña militar de Trump en el Caribe, donde se han realizado ataques letales contra presuntas “narcolanchas”. El indulto se produjo en un momento políticamente sensible, coincidiendo con las elecciones presidenciales en Honduras, donde Trump apoyaba al candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura.

La liberación de Hernández ha sido interpretada por algunos como una intervención en el proceso electoral hondureño. Tras su liberación, el paradero de Hernández es desconocido y su esposa ha declarado que no tiene previsto regresar a Honduras por temor a su seguridad.