La reunión se llevó a cabo en Washington D.C.

tras el sorteo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, evento que los tres países organizarán conjuntamente.

Sheinbaum calificó la reunión como “excelente” y “muy cordial”, y señaló que se acordó “seguir trabajando juntos para temas comerciales con nuestros equipos”.

Por su parte, Trump describió la conversación de media hora como “muy productiva”, centrada principalmente en el comercio. El encuentro se produce en un momento de tensión comercial, con la inminente revisión del T-MEC en 2026 y las recientes amenazas de Trump de dejar expirar el acuerdo. Aunque Sheinbaum aclaró que el futuro del T-MEC no se discutió “todavía”, la reunión fue vista como un primer acercamiento para medir posturas.

Trump elogió a la presidenta mexicana, afirmando que “está haciendo un muy buen trabajo, es una buena mujer”.

La reunión también fue significativa para la relación entre EE.

UU. y Canadá, que se había enfriado después de que Trump suspendiera las negociaciones comerciales en octubre. Los tres líderes destacaron la oportunidad que representa el Mundial para fortalecer la cooperación regional, aunque el trasfondo de las disputas comerciales y las duras políticas migratorias de Trump sigue presente.