Esta declaración se suma a sus amenazas de ataques terrestres en Venezuela y a su acusación de que México está “gobernado por los cárteles”. Aunque expresó “un gran respeto por la presidenta” de México, Claudia Sheinbaum, a quien describió como “muy valiente”, sostuvo que los cárteles controlan el país y que Estados Unidos debe defenderse. Estas afirmaciones se producen a pesar de que evaluaciones de la DEA señalan a México y Colombia como los principales responsables del tráfico de fentanilo hacia EE.

UU., mientras que Venezuela no es considerada una fuente relevante.

La postura de Trump parece contradecir la cooperación existente en materia de seguridad, como el acuerdo entre republicanos y demócratas en el Congreso para proponer que el Pentágono profundice el entrenamiento de las Fuerzas Armadas mexicanas en la lucha contra los cárteles, buscando intensificar la colaboración bilateral.