Estas afirmaciones generan una considerable incertidumbre económica para Norteamérica, justo cuando se inician las audiencias públicas en Washington para la revisión del pacto programada para 2026.

Durante una conferencia, Trump declaró que el acuerdo “expira en aproximadamente un año, y lo dejaremos expirar o tal vez llegaremos a otro acuerdo con México y Canadá”.

El mandatario reiteró su argumento de que ambos países se han “aprovechado de Estados Unidos”. Esta postura amenaza la estabilidad de un tratado que él mismo promulgó en 2020.

El T-MEC incluye una cláusula de revisión cada seis años, y en 2026 los tres países deberán decidir si extienden su vigencia hasta 2042. Si una de las partes se niega, el tratado entrará en un proceso de revisiones anuales hasta su posible terminación en 2036. Jamieson Greer, representante comercial de la Casa Blanca, confirmó que la retirada de EE.

UU. “siempre es un escenario” si el presidente considera que el acuerdo no es bueno para el país. En respuesta, Marcelo Ebrard, secretario de Economía de México, afirmó que el proceso de revisión continúa y que “hasta hoy no tengo ninguna señal que me diga que no se va a seguir adelante”, destacando que la mayoría de los sectores en México apoyan la permanencia en el tratado.

Por su parte, organizaciones agrícolas de EE.

UU. han urgido a la administración Trump a prorrogar el acuerdo, calificando a México y Canadá como mercados “indispensables”.