Esta iniciativa ofrece una vía acelerada hacia la residencia legal en Estados Unidos para extranjeros adinerados a cambio de una inversión millonaria. El programa, anunciado por el presidente Trump a través de su cuenta en Truth Social y formalizado en el sitio web trumpcard.gov, establece un camino directo a la residencia para individuos que realicen una inversión de un millón de dólares al Tesoro estadounidense, o de dos millones si una empresa patrocina al individuo. Este esquema reemplaza las visas EB-5 creadas en 1990, eliminando el requisito de generar empleos locales para priorizar la inyección directa de capital. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, explicó que el objetivo es atraer a extranjeros con “habilidades extraordinarias” y capacidad económica para impulsar la economía, asegurando que “las personas que ingresen sean las mejores”.
Trump describió la tarjeta como “una green card pero mucho mejor.
Mucho más poderosa”.
El proceso incluye una tarifa de procesamiento de 15,000 dólares y una rigurosa verificación de antecedentes. Adicionalmente, se anunció la creación de una “tarjeta platino” por una inversión de 5 millones de dólares, que permitiría a extranjeros residir hasta 270 días al año en EE.
UU. sin estar sujetos a impuestos sobre ingresos obtenidos en el extranjero.
Esta política busca atraer y retener “invaluable talento” que, según Trump, se perdía por las restricciones de visas.












