En respuesta, Ucrania envió una contrapropuesta de 20 puntos.

Trump ha criticado públicamente al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, por supuestamente no haber leído el plan de paz. “Sería bueno que la leyera”, declaró Trump, añadiendo que Rusia “tiene la sartén por el mango” en el conflicto. Además, ha pedido la celebración de nuevas elecciones en Ucrania, acusando a su liderazgo de “usar la guerra para no celebrar elecciones”. El Kremlin, por su parte, ha elogiado la postura de Trump, afirmando que coincide con su visión y que podría impulsar el restablecimiento de las relaciones. La nueva Estrategia de Seguridad de EE.

UU. refleja este enfoque pragmático, proponiendo negociar un fin rápido a la guerra para “restablecer la estabilidad estratégica con Rusia”.