Su escape fue una operación compleja y secreta que duró entre 15 y 16 horas, involucrando medios terrestres, marítimos y aéreos para permitirle llegar a Oslo y recibir el galardón.
Machado afirmó en una rueda de prensa: “Sí, recibimos ayuda del gobierno de Estados Unidos”. La operación fue dirigida por Bryan Stern, un veterano de guerra estadounidense fundador de Project DYNAMO, quien detalló que Machado tuvo que usar una peluca y un disfraz para evadir diez controles de seguridad antes de abordar una pequeña embarcación que la llevó a un barco en altamar. Stern negó haber recibido financiamiento del gobierno de EE.UU., atribuyéndolo a donantes anónimos, pero admitió haber contactado a altos mandos militares estadounidenses para evitar que su operación fuera malinterpretada como una actividad nefasta.
Por su parte, el presidente Donald Trump advirtió al régimen de Maduro sobre posibles represalias si Machado fuera arrestada a su regreso, diciendo: “No me gustaría que la arrestaran, no estaría contento con eso”. Machado ha expresado su intención de regresar a Venezuela, aunque Stern le ha aconsejado no hacerlo por motivos de seguridad.












