Critica las políticas posteriores a la Guerra Fría por buscar una “dominación permanente” que debilitó la base industrial estadounidense.

En su lugar, propone un enfoque transaccional donde los intereses de otros países “son nuestra preocupación sólo si sus acciones amenazan directamente nuestros intereses”.

Para América Latina, la ESN revive la Doctrina Monroe a través de un “Corolario Trump”, que busca excluir a potencias como China de la región y concibe al hemisferio como un “anillo para la seguridad estadunidense”. Se espera que los países de la región contengan la migración y combatan a los cárteles, actuando como “actores confiables y subordinados”. Europa es descrita como un continente en declive, debilitado por la migración y la pérdida de confianza cultural, y se le exige asumir una mayor responsabilidad en su propia defensa.

Un informe de inteligencia danés corrobora esta visión, señalando que EE.

UU. está utilizando su poder económico y amenazas de fuerza militar “incluso contra aliados”.